El objetivo central de la educación, para el constructivismo piagetiano, era el conocimiento, es decir, la comprensión del mundo (natural y social) mediante conceptos que el educando iba construyendo con una batería de técnicas propuestas por el docente que llevan al estudiante a resolver problemas. Aquí las técnicas pedagógicas son un medio para un fin: el conocimiento.

En la educación por competencias, el conocimiento como tal deja de ser el objetivo central del proceso educativo, y pasa a jugar un papel secundario, dándose prioridad a las técnicas, las cuales pasan de medios, para convertirse en el objetivo prioritario de la educación. Eso es lo que está detrás del famoso slogan de: “saber hacer”.

La educación por competencias se carga de un plumazo todo lo que en la educación procuraba la “comprensión” de la realidad, al calificarlo como “saberes muertos”, sin valor (ni de mercado, ni moral). De manera que es más importante, para las competencias, que el estudiante sea capaz de manipular un “data-show”, a que haya comprendido cabalmente los conceptos centrales de las ciencias naturales y sociales.

El corazón de las competencias, y el objeto de la evaluación, no son los saberes (conocimiento), sino las actitudes y el comportamiento del estudiante: responsabilidad, eficiencia, iniciativa, ejecución, trabajo en grupo, adaptación a circunstancias cambiantes, etc.

La pedagogía de las competencias lo resume en sus tres pilares: saber ser (comportamiento), saber hacer (habilidades) y saberes (conocimientos). Dividen las competencias en tres niveles según las capacidades que se entregan al educando: Básicas (efectividad personal), genéricas (mayor empleabilidad) y específicas (dominio funcional de un área).

via Panamá: La educación por “competencias” y el neoliberalismo.

Interesante punto de vista, hasta hoy no lo había visto así. Es más, siempre había pensado que la educación por competencias cuadraba perfectamente con el enfoque constructivista del aprendizaje.

Rubrics? Really?

Among other things, rubrics help instructors get clear on: the learning objectives for each assignment; how to classify above average, average, and below average work; what each student’s strengths and weaknesses are; what an entire class’s strengths and weaknesses are;…

The shock is that the methods used by these hugely successful courses are little changed from the dark ages. If you think I’m being a critical outsider, then you might like to know that one of the leading lights in the movement, Peter Norvig, agrees with me. He even makes a joke in his recent Ted Talk that lectures in MOOCs are just like the 16th century monastic lecture theaters complete with the guy at the back sleeping!

The trouble is that unless you realize how things could be, you just don’t see the lack of progress in the current crop of courses. I was talking with a colleague who used to create educational software about MOOCs and phenomena like Khan Academy and we agreed very quickly:

- “if we knew it was that easy we both would have done it years and years ago.”

— Mike James