Dime como evaluas y te diré como enseñas

La lógica de la fabricación de las jerarquías

La lógica de la regulación de los aprendizajes

El aprendizaje está al servicio de la evaluación. Esta última termina por subordinar la enseñanza.

La evaluación está al servicio de los aprendizajes. Sirve tanto al alumno como al maestro.

Fabricación de jerarquías; comparación, clasificación, selección y exclusión: funciones que puede llegar a cumplir la evaluación (Morán, 2007; Pérez, 2007).

Búsqueda de la información necesaria para comprender y mejorar el proceso de aprendizaje de los alumnos (Pérez, 2007).

Tiende a la estandarización. Examen tradicional estandarizado: principal técnica de evaluación, pasando de constituir un medio a ser un fin en sí mismo (Moreno, 2009).

Tiende a la individualización. Se fomenta la retroalimentación mediante el diálogo interactivo (Black y Wiliam, 2006b).

El alumno es pasivo, es objeto y no sujeto de la evaluación (Moreno, 2007).

El alumno pasa de ser objeto a sujeto de la evaluación. Esta se convierte en un trabajo compartido con el profesor (Corominas, 2000).

Muestra solo los productos o resultados del aprendizaje. Hay un énfasis en los resultados en detrimento del proceso, en la cantidad antes que en la calidad (Bordas, 2001; Moreno, 2009).

Muestra simultáneamente los productos y el proceso del aprendizaje, con énfasis en el proceso antes que en el resultado (Corominas, 2000).

En este tipo de evaluación, el alumno entrega su prueba o responde a un interrogatorio y espera el día en que el profesor comunique su resultado, con mayor o menor justificación.

La evaluación se vuelve un proceso continuo y permanente (Morán, 2007). Se lleva a cabo paralela y simultáneamente al proceso de enseñanza-aprendizaje (Pérez, 2007).

El profesor es el único evaluador (Moreno, 2009).

Se fomenta la autoevaluación y coevaluación. El alumno participa activamente en su propio proceso de evaluación (Black y Wiliam, 2006a).

Tabla extraída de un interesante artículo publicado en el último monográfico sobre Evaluación y justicia Social por la RIEE

El artículo se basa en el libro de Philippe Perrenoud "La evaluación de los alumnos" y analiza las dos lógicas de la evaluación según Perrenoud: la lógica de la fabricación de jerarquías de excelencia y la lógica de la regulación de los aprendizajes.

El siguiente párrafo me parece muy interesante ya que refleja a la perfección lo que creo que, cada vez con más frecuencia, voy percibiendo entre mis alumnos:

"Por otro lado, la segunda lógica de evaluación descrita por Perrenoud (2008) se distingue en primer lugar porque está al servicio del aprendizaje. Mientras que en la evaluación asociada a la fabricación de las jerarquías de excelencia el resultado de la evaluación y sus “beneficios” se vuelven con frecuencia el objetivo del aprendizaje (aprendemos para ser evaluados), en esta segunda lógica la evaluación está para regular los aprendizajes. La intención de la evaluación es: “estimar el camino ya recorrido por cada uno [de los estudiantes] y, simultáneamente, el que resta por recorrer, a los fines de intervenir para optimizar los procesos de aprendizaje” (Perrenoud, 2008: 116). No obstante, tanto la estimación como el sentido de la intervención no son llevados a cabo únicamente por el profesor, sino que en dicha tarea el estudiante tiene una función activa. De hecho, la propia noción de regulación en Perrenoud implica el desarrollo de la autorregulación, es decir: “[del] conjunto de habilidades metacognitivas del sujeto y sus interacciones con el ambiente, que orientan sus procesos de aprendizaje en el sentido de un determinado objeto de dominio” (Perrenoud, 2008: 116). "

Como si se tratase de una carrera de obstáculos donde el esfuerzo se realiza principalmente a la hora de superar cada uno de los obstáculos que se presentan en el camino, mis alumnos aprenden únicamente para ser evaluados, sólo cuando llega el examen y sólo con el objetivo de conseguir una marca (en este caso la calificación). Son incapaces de autorregular su propio aprendizaje (lo que se llama metacognición, en definitiva), sus virtudes y sus limitaciones. Menosprecian cualquier consejo por nuestra parte a este respecto con respuestas del tipo "ya, pero no necesito más para aprobar".

Esa inmadurez a la hora de enfocar de manera autónoma su propio aprendizaje es, desde mi punto de vista, la mayor limitación con la que salen mis alumnos una vez acabado el bachillerato.

Y los alumnos no han llegado a este punto únicamente por su desidia, su desgana o su falta de responsabilidad. Es nuestro propio modelo de evaluación el que ha propiciado esta actitud entre nuestros alumnos, un modelo que fomenta la creación de jerarquías, penaliza los errores pero no propone medidas correctoras más allá del típico "debe trabajar más" y que entrega una lista seriada de números como resultado de un proceso tan complicado como es la evaluación.

Y lo peor de todo es que este modelo de evaluación consume gran parte de las horas laborales de muchos de mis compañeros. Algo estamos haciendo mal, evidentemente.

Posted
Views | Favorited 0 Times

Comments (0)

Leave a comment...

visit tracker on tumblr