Usemos la evaluación diagnóstica (sirve para conocer los conocimientos que tiene un alumno antes de comenzar un determinado proceso formativo) como ayuda para planificarnos; usemos la evaluación formativa (sirve para conocer el progreso de un alumno ante unos objetivos concretos) como toma de decisión para ver qué recursos formativos utilizamos.
Pueden decir, y con razón, que la evaluación diagnóstica y formativa son difíciles de aplicar; es cierto, pero los paradigmas formativos centrados en el alumno requieren que se tome información de los alumnos, requiere la toma de decisiones y requiere que se utilicen nuevos recursos.

Comments (0)
Leave a comment...