¿Dónde está, por tanto, el límite entre respetar la privacidad del menor y las medidas que se deben tomar para desarrollar ese control por parte de los progenitores?
No hay una barrera como tal, es muy difícil. Los menores están sujetos a todos los derechos pero los padres y madres tienen a su vez el deber de protección. Esa barrera debería ser móvil o variable en función de cómo sea el propio menor, de su edad y de si ha detectado algún indicio de que pueda sufrir un problema. En principio no hay por qué estar obsesionados pero sí supervisar sus prácticas.

Comments (0)
Leave a comment...