En cualquier caso, como dice Enrique Dans, la cuestión depende en gran medida, de la capacidad del sitio para hacer que los participantes activos se encuentren ante una ecuación que consideren justa: que obtengan en el sitio rendimientos adecuados en términos de visibilidad, reputación, sensación de pertenencia, utilidad, etc. como para sentirse inclinados a contribuir activamente al mismo.
Entender las razones o motivaciones más profundas que mueve a la gente es vital para conseguir buenos niveles de participación, y con ello, cumplir una condición necesaria (aunque no suficiente) para el éxito de los proyectos 2.0. Parece una obviedad, pero muchas veces lo olvidamos y no dedicamos tiempo suficiente a reflexionar sobre esto.
De entre todos los retos que nos estamos planteando para el curso que viene, el de la comunicación (tanto a nivel interno como externo) es uno de los que más me interesan. A nivel interno, es uno de los aspectos de nuestro trabajo que menos ha evolucionado desde que entre a formar parte de mi ikastola, lo cual es bastante contradictorio ya que somos un centro que lleva bastante tiempo metido en esto de la web2.0 y algunos de nosotros llevamos tiempo acostumbrados a los canales de comunicación virtuales. A nivel externo, creo que para ser consecuentes con nuestro espítiru de escuela abierta, es necesario establecer nuevos canales de comunicación con nuestros alumnos, pero sobre todo, con nuestros padres.
Casi siempre que sacamos a relucir este tema sale a la luz el problema de la formación. Personalmente creo existe un problema mayor y es el de la participación. ¿Cómo es posible fomentar el espiritu de participación más allá de los entornos presenciales? ¿Cómo promover la participación a través de los socialmedia a nivel corporativo?
Las nuevas generaciones de profesores que llegan a nuestras aulas son usuarios habituales de todo tipo de redes sociales. Se les presupone, por lo tanto, un espiritu participativo más desarrollado que el de aquellos que ya hemos pasado la barrera de los cuarenta. ¿Será suficiente con eso o habrá que buscar motivaciones extras para que ellos también colaboren? Veremos como evoluciona todo esto en los próximos años.

Comments (2)
Para nada estoy de acuerdo con esa afirmación. De hecho, lo que me demuestran es que están habituados a "tontear" en Facebook, a colgar fotos de sus juergas, a probar jueguecitos y aplicaciones tontas de esas que inundan esa red... pero en cuanto se les pide que hagan uso de ese hábito en el entorno de la escuela para colaborar, construir, participar... huyen como alma a la que persigue el diablo.
De hecho, en nuestra ikastola ya tenemos a varias "stars" de Facebook que no dan señales de vida en ninguno de los canales que tenemos creados para el debate, la colaboración y la creación.
Sigo pensando que el hecho de dominar el entorno tecnológico puede llegar a ser contraproducente para aquellas personas que han limitado su uso al aspecto lúdico o han enfocado su participación y sus contactos en elevar un prestigio traducido en número de seguidores, ya que tengo la impresión de que son las personas más reacias a darle usos más productivos a ese tipo de entornos.
Veo mucho más factible enganchar a personas ajenas a esas redes pero con actitud positiva hacia lo que supone la institución educativa en el sentido más amplio.
Por desgracia, es casi imposible encontrar a jóvenes profesores ajenos a esas redes o con actitudes más en sintonía con lo que tú comentas.
Lo dice un convencido de la inutilidad de las redes sociales tipo Facebook, Tuenti...
El parrafo no termina donde lo has cortado tú. ¿Por qué te crees que he puesto la pregunta del final?
Es evidente que el hecho de participar activamente en redes sociales se debe a algún tipo de motivación. Las que tú citas se nombran también en el post de Amalio.
Los profesores veteranos ponen la pega en el aspecto tecnológico, quieren aprender como se usa la herramienta. Los jovenes no tienen ese problema, ya saben manejarse en esos entornos. ¿Asegura eso una mayor participación? Sinceramente, pienso que no. En ambos casos hay que ver cuales pueden ser las claves para conseguir la motivación necesaria que permita abrir canales de comunicación nuevos dentro de la ikastola.
Leave a comment...