The Slow Media Manifesto

1. Slow Media are a contribution to sustainability. Sustainability relates to the raw materials, processes and working conditions, which are the basis for media production. Exploitation and low-wage sectors as well as the unconditional commercialization of user data will not result in sustainable media. At the same time, the term refers to the sustainable consumption of Slow Media.

2. Slow media promote Monotasking. Slow Media cannot be consumed casually, but provoke the full concentration of their users. As with the production of a good meal, which demands the full attention of all senses by the cook and his guests, Slow Media can only be consumed with pleasure in focused alertness.

3. Slow Media aim at perfection. Slow Media do not necessarily represent new developments on the market. More important is the continuous improvement of reliable user interfaces that are robust, accessible and perfectly tailored to the media usage habits of the people.

4. Slow Media make quality palpable. Slow Media measure themselves in production, appearance and content against high standards of quality and stand out from their fast-paced and short-lived counterparts – by some premium interface or by an aesthetically inspiring design.

5. Slow Media advance Prosumers, i.e. people who actively define what and how they want to consume and produce. In Slow Media, the active Prosumer, inspired by his media usage to develop new ideas and take action, replaces the passive consumer. This may be shown by marginals in a book or animated discussion about a record with friends. Slow Media inspire, continuously affect the users’ thoughts and actions and are still perceptible years later.

6. Slow Media are discursive and dialogic. They long for a counterpart with whom they may come in contact. The choice of the target media is secondary. In Slow Media, listening is as important as speaking. Hence ‘Slow’ means to be mindful and approachable and to be able to regard and to question one’s own position from a different angle.

7. Slow Media are Social Media. Vibrant communities or tribes constitute around Slow Media. This, for instance, may be a living author exchanging thoughts with his readers or a community interpreting a late musician’s work. Thus Slow Media propagate diversity and respect cultural and distinctive local features.

8. Slow Media respect their users. Slow Media approach their users in a self-conscious and amicable way and have a good idea about the complexity or irony their users can handle. Slow Media neither look down on their users nor approach them in a submissive way.

9. Slow Media are distributed via recommendations not advertising: the success of Slow Media is not based on an overwhelming advertising pressure on all channels but on recommendation from friends, colleagues or family. A book given as a present five times to best friends is a good example.

10. Slow Media are timeless: Slow Media are long-lived and appear fresh even after years or decades. They do not lose their quality over time but at best get some patina that can even enhance their value.

11. Slow Media are auratic: Slow Media emanate a special aura. They generate a feeling that the particular medium belongs to just that moment of the user’s life. Despite the fact that they are produced industrially or are partially based on industrial means of production, they are suggestive of being unique and point beyond themselves.

12. Slow Media are progressive not reactionary: Slow Media rely on their technological achievements and the network society’s way of life. It is because of the acceleration of multiple areas of life, that islands of deliberate slowness are made possible and essential for survival. Slow Media are not a contradiction to the speed and simultaneousness of Twitter, Blogs or Social Networks but are an attitude and a way of making use of them.

13. Slow Media focus on quality both in production and in reception of media content: Craftsmanship in cultural studies such as source criticism, classification and evaluation of sources of information are gaining importance with the increasing availability of information.

14. Slow Media ask for confidence and take their time to be credible. Behind Slow Media are real people. And you can feel that.

En cierta manera, echo de menos la web de hace tres o cuatro años. Echo de menos los análisis, las opiniones, los razonamientos... de autores que por entonces llenaban de artículos de calidad mi Bloglines. Autores que para mi eran un referente porque realmente me ayudaban en mi trabajo pero que con la llegada de Twitter y compañía prácticamente han dejado de escribir en sus blogs o sus aportaciones se han convertido en algo simbólico. No es algo generalizable a todo el mundo pero si bastante evidente; en todo caso, yo mismo me doy cuenta que he cambiado en ese sentido.

Con la llegada de los socialmedia tengo la sensación de que hemos pasado de creadores a simples transmisores de información . Hemos pasado de leer y analizar las fuentes, de filtrar y añadir valor a la información para generar contenido bien desarrollado y de calidad, a una situación en la que leemos rápido, la mayoría de las veces, sin poner demasiada atención y donde lo importante es identificar dos o tres cosillas que puedan ser más o menos interesantes y/o y que nos de la excusa para distribuirla lo más rápidamente posible entre todos los que nos siguen. Todo aquél tiempo que dedicábamos antes a crear, lo dedicamos ahora a distribuir, redistribuir y, de vez en cuando, a añadir criterios de valor sobre lo que distribuimos a modo de notas personales. Ya no cogemos tiempo para sentarnos y escribir más de 140 caracteres; es más, en ese afán que tenemos todos en ensalzar todo lo bueno que tiene lo que se pone de moda, nos autoconvencemos de lo importante que es aprender a ser concisos en nuestros comentarios, "tuitear ayuda a separar el grano de la paja" dicen algunos. Las respuestas bien pensadas y argumentadas son demasiado largas y quitan mucho tiempo, más todavía si además nos incitan a darle una respuesta.

A veces, llegan a mi agregador artículos interesantes, de los buenos, de esos que te hacen pensar y que crees se merecen un comentario. En cuanto acabas de leerlo saltas hasta el artículo original con la idea de dar tu opinión y ver si se forma una discusión interesante, como en los viejos tiempos. Y te encuentras con que ya hay tropecientos comentarios antes que el tuyo. "¿Cómo es posible?, piensas. "¿Pero si acaba de llegarme el artículo al Google Reader?" Observas con pena que son referencias al artículo en Twitter, que lo único que consiguen es quitarte las ganas de escribir nada porque en ese batiburrillo raro en el que se convierten los comentarios de un blog ahora es imposible desarrollar una conversación interesante con fundamento. Hasta la conversación se ha trasladado a Twitter (si se le puede llamar conversación a eso).

Antes conocía menos cosas pero me ayudaban a hacer más; ahora me entero de casi todo pero me cunde bastante menos, o eso es por lo menos lo que me parece a mi.

Posted
 

El discurso de la calidad en la educación

CONCLUSION

La educación se encuentra interpelada por el discurso de la calidad. Hasta el momento, los posicionamientos se han centrado en la inclusión y aceptación sin matices de criterios mercantiles y economicistas. La asunción de tales planteamientos o la inacción suponen que el espacio educativo se convierta en un lugar antipedagógico. En el presente artículo mostramos nuestra preocupación por tal situación, al tiempo que se ofrecen de forma sucinta algunas ventanas que el mundo educativo nos ha proporcionado para invitar a la reflexión. En todo caso, como educadores parece inaplazable realizar un proceso reflexivo y participante que nos indique posibles vías de futuro, muestre a la clase política la necesidad de un rumbo verdaderamente educativo del sistema escolar y evite la intromisión mercantil y excluyente en nuestras aulas.

Posted
 

Culturas de innovación vs. cultura de calidad

en muchas empresas, sobre todo aquellas de tamaño mediano y grande y con una trayectoria prolongada, la exigencia de implantación de sistemas de innovación se encuentra con enormes dificultades para cambiar las prácticas habituales de los diferentes departamentos. Además suele existir el problema añadido de identificar los agentes adecuados que puedan ser reasignados en sus funciones para provocar este cambio o de invertir recursos para incorporar nuevos profesionales que trabajen en unos objetivos que, en buena parte de las ocasiones, no son comprendidos por la mayor parte de la organización. Al tiempo estas empresas suelen contar con un departamento de calidad que ha crecido en los últimos años para poner en marcha numerosos sistemas y protocolos y que se haya en la búsqueda de razones para su continuidad. La solución fácil, y aparentemente barata y rápida, es confiar la innovación a los responsables de calidad; al fin y al cabo ambos objetivos parecen coincidir plenamente al promover mejoras en la actividad de la empresa. Pero, de nuevo, se mezclan culturas y prácticas absolutamente incompatibles y contrarias entre si. Las consecuencias pasan muchas veces por convertir la innovación en un sistema burocrático al servicio de la obtención de apoyos financieros públicos y de la certificación de procesos supuestamente innovadores pero que en realidad ya habían sido definidos por completo antes de iniciarse.

Cultura de calidad

Los sistemas de calidad son quizás el resultado más exitoso del management científico. El análisis sistemático y cuantitativo de los procesos que suceden en una organización permite su estandarización y la aplicación de métodos de mejora continua que sucede siempre dentro de unas prácticas bien delimitadas.

La calidad sigue siendo necesaria, pero ya no es, en buena parte de los sectores, un factor diferencial de competitividad. Es un requisito para mantenerse en el terreno de juego. Pero la aproximación a la gestión basada en la calidad sigue siendo muy frecuente debido a sus "ventajas": fácilmente medible y evaluable, existe una legión de consultores dedicados a vender este tipo de sistemas, y es fácilmente incorporable a la formación convencional.

Inmersos en estos fregados andamos metidos últimamente en la ikastola. El modelo de calidad sirve para mantener controlados y hacer seguimiento de aquellos procesos que están más o menos sistematizados en nuestra ikastola. Pero se queda corto a la hora de promover la innovación porque esto supone, en la mayoría de los casos, salirse de la sistemática habitual.

Requiere de nuevas formas de hacer, de nuevas estructuras de gestión, de asignar nuevos roles y responsabilidades lo cual suele ir acompañado normalmente de "inventar" nuevos perfiles profesionales que todavía no existen dentro de la organización.

Este magnífico artículo escrito por Juan Freire explica clarísimamente lo que he intentado transmitirles a mis compañeros últimamente; la verdad es que él lo hace mucho mejor que yo ;)

Voy a ver si durante estos días le doy unas cuantas vueltas más a todo esto y preparo un pequeño documento con las cosas un poco más ordenadas.

Posted