Via: adelgado
"Para los cocineros, es una oportunidad de mostrar el trabajo de todo el año. En nuestro mundo, al no existir el copyright, la mejor vía para que se reconozca el esfuerzo es enseñarlo. Es, además, la ocasión para ver qué hacen los mejores colegas del mundo y, de paso, conocer nuevos productos para nuestros restaurantes", explica Aduriz
Es curioso. Estoy preparando unos materiales sobre software libre para mi centro y dentro de uno de los puntos que desarrollo está el tema del copyright. Hay un punto en concreto en el que intento rebatir la necesidad de copyright que reclaman algunos, para asegurar la calidad del producto final y la innovación.
Y un ejemplo claro de que eso no tiene por qué ser necesariamente así es el de la cocina. En el modelo de negocio de la gastronomía no existen ni patentes ni copyrights. Cada cocinero describe con todo detalle los ingredientes de cada plato, describe con todo tipo de detalles la receta y explica de manera pormenorizada las técnicas y procesos complejos que ha utilizado en la elaboración. Las recetas se publican, se comparten, se modifican incluso citando muchas veces, sin que sea necesario, de que cocinero o cocinera es el plato que hemos preparado (incluso lo solemos hacer con un punto de orgullo, como diciendo "mira que nivelazo tengo" ;).
Que la creación de cada autor que queda recogida en la receta pueda distribuirse y modificarse de manera libre (yo diría que se cumplen las cuatro libertades del software libre, sin ningún problema) no quiere decir que los autores de la misma no obtengan unos ingresos económicos por el trabajo realizado. Lo que ocurre es que en lugar de ganar dinero con la receta obtienen beneficios de los servicios que ofrecen en sus restaurantes; no es tanto el producto como el servicio lo que genera beneficios en esa industria. A veces obtienen ingresos de la publicación de libros o vídeos que recogen sus creaciones y que ofrecen un valor añadido a lo que son las recetas en si.
Tanto una manera como la otra son modelos de negocio similares a los que se usan en el mundo del soft libre. Las empresas obtienen beneficios de los servicios que ofrecen (Canonical es un ejemplo, como otros muchos) y a veces, de ciertas distribuciones que ofrecen valor añadido al producto (como pueden ser las distribuciones de OpenSuse, por ejemplo).
Es curioso, la cocina vasca está considerada como de las mejores a nivel mundial, nuestros cocineros copan el ranking de los mejores del mundo, nuestras recetas son un ejemplo de innovación y las más clasicas son conocidas en el mundo entero. Hacemos producto de calidad y lo exportamos al extranjero, siendo un sector, que además de prestigio, trae riqueza a Euskal Herria.
Y todo ello sin COPYRIGHTs ni PATENTES de por medio.
Publishers of all types, from news to music, are unhappy that consumers won't pay for content anymore. At least, that's how they see it.In fact consumers never really were paying for content, and publishers weren't really selling it either. If the content was what they were selling, why has the price of books or music or movies always depended mostly on the format? Why didn't better content cost more?
Via Iñaki Arrieta (http://ff.im/8qJwH)
0 Comments